La nueva sede del Real Club Marítimo, con las secciones deportivas de vela, náutica y motonáutica, contaba con una intensa actividad y disfrutaba de unas instalaciones admiradas por muchos: duchas, vestuarios y un amplio hangar para las embarcaciones, que se puede observar en primer plano. Como sede social también tenía espacio para grandes salones donde celebrar eventos y reuniones, sala de juntas, billares, biblioteca, un gran “hall”, bar-restaurante y un gimnasio donde se practicaba este deporte así como la esgrima y el boxeo.
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