Después de tener varias sedes “flotantes” en el Real Club Marítimo construyó su sede sobre  terreno en 1913 en el espacio que hoy ocupan los modernos edificios del World Trade Center. El desaparecido edificio modernista, construido con las aportaciones de los socios, era obra del arquitecto Enric Sagnier, aunque no fue su proyecto el que ganó el concurso convocado por el Club, sino el de Eduard Ferrés, que se desestimó por su elevado presupuesto.

La nueva sede del Club lucía uno de los edificios más vistosos del Puerto, donde destacaba la cúpula con terraza-mirador y la torre circular que emulaba un faro. Una vez terminada la guerra civil (1939) el edificio había quedado dañado y se tuvo que trasladar. La nueva sede, en el Muelle de España, se inauguró en 1959, año en que se derribó totalmente el emblemático edificio.